jueves, 4 de septiembre de 2014

AUTOBIOGRAFÍA

Hola, mi nombre es Fabiola Alvarado De la cruz. Nací en Huauchinango, Puebla el 20 de enero de 1995 Soy la primera de dos hijas cuyos padres son Bernardina De la Cruz Sosa y Jaime Alvarado Anaya.

Antes de hablar sobre mí, me gustaría comentar un poco acerca de mi familia, la cual es demasiado importante para mí: Mi mami es mi apoyo principal y es una de las personas a las que más admiro, el un ejemplo de lucha y entrega a su familia pues a pesar de los momentos difíciles a los que se enfrente, ella siempre sale adelante, además de que es de ella de quien más he adquirido rasgos de carácter; mi papá, es el hombre de mi vida, es el más comprensivo y consentidor, aunque de él he tomado el temperamento que me sale a flote frecuentemente, él me ha enseñado a defender mis ideales, a luchar por conseguir mis metas y siempre buscar destacarme sin dejar de lado la humildad y el respeto hacia otros.

No soy tan cercana a mi familia materna ya que no todos comparten ciertas ideas de mi mamá, pues consideran que no es demasiado firme o estricta, entre otras cosas, pero si desde que nací he convivido con uno de sus hermanos que ha sido como un segundo padre para mi, de hecho es mi padrino, él siempre ha mostrado interés por mi educación, mi bienestar y mi felicidad, así mismo su esposa, quien desde que se casaron cuando yo tenía 5 años se ha tomado muy enserio su papel como parte de esta familia, también mi tía Flor (q. e. p. d.), la cual aunque conviví muy pocos años con ella, fue mi compañera de juegos y se encargaba de que cada año tuviera una linda fiesta de cumpleaños así como un regalo de navidad extra debajo del arbolito, y mi abuelita materna (q. e. p. d.), ella fue como mi otra mamá, desde recién nacida me ha cuidado y, como lo dicen los demás miembros de mi familia, fui su consentida puesto que mostraba especial preocupación por mí, desde que comiera adecuadamente, llegara temprano, hasta llegar a defenderme de regaños, con ella viví hasta hace casi un año que falleció, y aunque sé que ahora está mejor sigo resintiendo su partida.

Respecto a mi familia paterna la historia es distinta. Afortunadamente por este lado aún tengo a mis dos abuelos, a mi abuelita Elo (Eloina) le admiro ese gran amor de madre que la caracteriza y es precisamente ese gran amor el que ha hecho de los Alvarado una familia unida, con altas y bajas pero siempre llena de apoyo y amor. Con mis tíos, tías y primos he pasado grandes momentos, desde una sencilla reunión para ver películas juntos, una comida casual, hasta fogatas hermosas y viajes cortos pero muy significativos, los cuales curiosamente siempre se llenan de anécdotas divertidas que siempre recordaré. Dentro de esta familia están mis tías Daissy y Elvia, ambas son maestras, de preescolar y primaria respectivamente, y ha sido a través de ellas que comencé a sentir interés por esta hermosa profesión, ser docente, así como escuchando sus narraciones, es que he conocido un poco más sobre lo que es su labor frente a grupo así como la convivencia con otros docentes y los padres de familia, lo que implica ser parte de la formación de niños que dentro de algunos años serán la sociedad que ocupe el lugar de la nuestra y que es por ésta misma razón que su buen o mal trabajo se reflejará en un futuro. Aunque, a excepción de mi familia materna, por el lado de mi familia paterna tengo una muy buena relación con mis primos, es especialmente con mi primo Julio con quien llevo una mejor relación a pesar de que toda la vida hemos estado en ciudades distintas, pero nos mantenemos en contacto y cada vez que nos vemos nos hacemos inseparables, ambos tenemos intereses similares, lo que supongo que hace que tengamos demasiada empatía. Amo a mi familia.

¿Los momentos y las personas que me han dejado huella y han formado mi personalidad además de mi familia? Todos aquellos con los que me he relacionado pues creo toda persona que se cruza en nuestro destino deja algo de sí misma y se lleva algo de nosotros, pero hablaré de aquellos que considero más importantes:

Alrededor de los nueve meses ya comenzaba a decir ciertas palabras y sentía la inquietud de querer caminar y aunque me incitaban a usar la andadera, generalmente prefería que alguien más me ayudara o, en su defecto, gateaba. Con el paso de los años me distinguí por querer ser “independiente”: comer sin ayuda, que no me tomaran de la mano para caminar, etcétera.

Desde que tenía como dos años, me inquietaba demasiado ir a la escuela, tanto que mi juego favorito consistía en simular que daba clases a mis muñecos o que incluso las tomaba con ellos; por fin, a los tres años y medio, ingresé al jardín de niños “Estela Morales de Jiménez”, tal fue mi emoción el primer día que ni siquiera me despedí de mis papás y corrí hacia los salones.

Durante esa etapa me encantaba cantar, jugar, hablar demasiado, cosas que aún adoro hacer. También me gustaba tener muchos amiguitos, de hecho considero que es en la niñez cuando tendemos más hacia la personalidad de las personas y no hacia su imagen, su condición económica y demás factores que más adelante anteponemos al conocer a alguien. Desde primer año de preescolar tuve una amiga muy especial, su nombre es Karina, también era mi vecina y fue con ella con quien compartí toda mi infancia y parte de mi adolescencia; crecimos juntas, no había forma de separarnos, tan era así que podía pasarse toda una semana en mi casa, y debido a que hasta los seis años fui hija única, ella se convirtió en una hermana para mi, alguien en quien podía confiar sin pensarlo dos veces, mi mejor cómplice.

Pero aunque me la pasaba muy bien en el preescolar y tuve grandes avances en mis aprendizajes, también me pasaron cosas no muy agradables, por ejemplo, una compañerita que me pegaba mucho, me hacía bromas feas o me tiraba el almuerzo, hasta que la expulsaron.

Considero que la convivencia con las educadoras del jardín de niños, contribuyó demasiado a la creación de mis imaginarios respecto a la profesión docente, los cuales despertaban mi inquietud de estar frente a un grupo de pequeños y ser como dichas educadoras, además de que por aquellos años una de mis tías, Daissy Alvarado Anaya, estudiaba ya en la Escuela Normal, lo que me llevó a tener interés por como yo decía textualmente a esa edad: “dónde las maestras se hacían maestras”.

Me encantaba participar en cuanta actividad me propusieran: desfiles, rondas, representaciones teatrales, pastorelas, escolta, concursos,  incluso como oradora con un pequeño texto cuando estaba en tercer grado en un pequeño evento sobre los derechos de los niños.

A los seis años, ingresé a la escuela primaria de mi colonia llamada “Alberto Jiménez Valderrábano” y fue también a esa edad cuando nació mi única hermana a la cual amo y que se ha convertido en mi gran confidente y cómplice.

Fue durante los seis años que pasé en esa escuela, en los que tuve la oportunidad de conocer un poco más sobre lo que significa ser maestro, la importancia de su misión, pues son un gran ejemplo para sus alumnos, así como lo fueron para mí. En especial la maestra Bibiana Perdómo Vázquez de quien puedo orgullosamente decir fui su alumna, ella, con esa alegría, sencillez y amor a su profesión ha sido un valioso ejemplo, tiene tantas características como docente y como persona que me encantaría también tener. Ella demuestra que el trabajo de un maestro va más allá de la escuela pues muestra preocupación y actúa por hacer que aquellos alumnos que no comprenden bien sus clases, lo hagan aunque tenga que trabajar con ellos por las tardes, además de mostrar interés por que el entorno familiar de cada alumno fuera el más idóneo dentro de lo posible. Sin duda admiro demasiado a esta maestra con la que afortunadamente aún mantengo contacto.
Claramente conviví con más maestros, cada uno con personalidades distintas, pero de los que aprendí mucho. Como muestra podría mencionar al Profesor Abel Castelán, que aunque tenía un carácter muy fuerte que constantemente dirigía hacia sus alumnos, también contribuyó a mi perspectiva de un docente como comparativo de actitudes que jamás querré tener, aunque tampoco dejo de lado que académicamente aprendí mucho de él.

Durante mi paso por la educación primaria me caractericé por un destacado aprovechamiento escolar que me valió el reconocimiento constante por parte de mis compañeros, maestros y padres de familia, así como representar orgullosamente durante los seis años a la institución a la que pertenecía, en Olimpiadas del Conocimiento, donde en cuatro de ellas obtuve primer lugar y en las otras dos segundo (lugar); un año en Concurso de Ortografía, así como ser oradora representante de la escuela en el Parlamento Infantil Regional (año 2009), promovido por el Instituto Federal Electoral. También, en sexto grado, tuve el honor de ser la representante del alumnado y la “Alumna distinguida” encargada del mensaje de despedida en la graduación.

Pero como no todo era escuela, también me caractericé desde ese entonces por tener muchos amigos, pues desde temprana edad le he dado un valor muy importante a la amistad, tan es así que después de mi familia, mis amigos son mi prioridad y siempre trato de darles lo mejor de mí, siendo, afortunadamente bien correspondida. La mayoría de las mamás de mis amiguitos se llevaban muy bien entre ellas, incluyendo a la mía, lo cual a nosotros nos encantaba pues frecuentemente nos reuníamos todos por las tardes sin ningún problema. En quinto grado conocí a dos grandes amigos: Oscar Córdoba y David Lazcano, un par de primos con los que me identifiqué de manera particular, gustábamos de pasar mucho tiempo juntos, me divertía demasiado con ellos y nos encantaba salir los tres y mi mejor amiga a las canchas de básquet que estaban cerca de mi casa en lo que ahora es el deportivo San Juan.

A los nueve y diez años, hice mi Primera Comunión y mi Confirmación respectivamente, pasos que para mi tienen gran relevancia pues desde los tres años me interesé por asistir al catecismo y así seguí hasta terminar la primaria, además que desde los ochos años, hasta la fecha, asisto año con año a vivir Pascua Comunitaria, durante Semana Santa. También fue ahí donde aprendí demasiado sobre, además de lo religioso, valores independientemente de los que se me inculcaban en casa. Dentro de mi educación en la fe conocí a una catequista que dejó huella especial en mi, su nombre era Regina Torres (q. e. p. d), de ella aprendía muchas cosas como datos históricos de esta comunidad, costumbres y tradiciones, manualidades, incluso a perder el pánico escénico en las tantas representaciones a las que me invitaba a participar.
Fui una niña muy activa pues sin saber cómo, me daba tiempo para hacer mis tareas escolares, ir al catecismo, cursos de inglés, computación y cuanta actividad pudiera.

Posteriormente ingresé a la secundaria “Niños Héroes de Chapultepec”, donde continué con un aprovechamiento escolar sobresaliente. Durante mi paso por esta escuela me permití conocer a grandes maestros de los que sin duda me llevé grandes aprendizajes, entre ellos: la Profesora Judith, quien fue mi maestra de historia y día a día me motivó a dar lo mejor dentro y fuera del aula, a volverme cada vez más responsable, ordenada y a que no me dejara influir por la negatividad de otros. Con la maestra Victoria al principio tuve varios roces, que con el paso del tiempo dejamos de lado y llegamos a tener una muy buena relación de la que gané el enorme apoyo de la maestra. Por su parte la Profesora Norma Eslava, quien me daba clases de inglés, además de ser mi maestra, fue una gran amiga para mi, con ella tenía una empatía especial, compartíamos muchos intereses, vivencias y demás cosas que me acercaban mucho a ella, además de que admiro la entrega a su trabajo, el trato tan cálido que da a sus alumnos, siempre dejando claro su papel de docente, siempre me encantó su forma particular de impartir sus clases, pues aunque trabaja con adolescentes, lo hace mediante dinámicas que definitivamente incentivan a los alumnos a poner atención y realmente adquirir el conocimiento que busca transmitir. El profesor Sergio Octavio Nochebuena, de quien aprendí que una sonrisa sincera siempre ayudará a hacer más agradable el ambiente en el aula. Y el profesor Ignacio, mi maestro de artes, que a pesar de ser sumamente estricto, siempre se condujo con respeto hacia nosotros y, en mi opinión personal, sus exigencias siempre fueron encaminadas a hacernos mejorar en nuestras actividades, a adquirir disciplina.

Pero como en todo, siempre hay cosas buenas y otras no tanto, pues también fue en ésta etapa que tuve experiencias poco agradables con algunos maestros con los que constantemente tenía roces ya que mi perspectiva y mi manía de nunca quedarme callada no empataba con su personalidad.
En lo referente a mi paso por la adolescencia durante la educación secundaria, para mi estuvo llena de altibajos. Mi carácter comenzó a definirse aún más, cambié en muchos aspectos, por un tiempo me volví una chica aislada y con mal humor, la relación con mi madre se tornó bastante compleja, me volví más inquieta, rebelde, temperamental. Además de que fue cuando mi mamá comenzó a enfermarse demasiado sin razón aparente hasta que le fue detectado Hipertiroidismo, lo cual afortunadamente ahora se encuentra controlado y sirvió para unirnos aún más como familia.
Respecto a mis amigos, seguí teniendo contacto con algunos de la primaria, pero con el paso del tiempo y al conocer a personas nuevas, nos fuimos alejando. Fue en la secundaria donde conocí a quien ahora es mi mejor amiga Sarai Santiago Lobato, a su lado he pasado grandes momentos, buenos y malos, mis primeras fiestas, salidas, pijamadas, aventuras; es ella con quien pasé mi adolescencia y a su lado he vivido la que hasta hoy considero como la mejor etapa de mi vida, la confianza que existe entre nosotras es increíble, los recuerdos que tenemos juntas son imborrables y es que somos tan unidas que no hay o había forma de imaginar a una sin la otra. Otra gran amiga es mi vecina de toda la vida Marianne Domínguez Barbiaux, con quien he formado una relación de hermandad, es de las personas que mejor me conocen y con quien también he vivido grandes momentos y adquirido tantos aprendizajes que sin duda jamás dejaré de lado.

Desde muy pequeña, pero principalmente en ésta etapa me incliné por tener en su mayoría amigos hombres, realmente no sé las razones, pero es a lado de ellos que me siento más en confianza y en un ambiente más sincero, algunos de mis amigos de secundaria fueron (y algunos siguen siendo): Edgar, Erick, Luis David, Jonathan, Odón, José Luis, Julio Eduardo, Julio César, Jesús, Adrián Uziel y Nicolás (q. e. p. d), de quien su partida nos marcó como grupo, pues sucedió de una forma tan trágica que hasta la fecha nos apena recordar, pero es precisamente ese recuerdo el que nos mantiene un tanto unidos como amigos.
Además de tener a esos grandes amigos, también tuve la fortuna de convivir con chicas como Brianda, Lupita, Ivonne, Tiffany, Carmen, Alma, Lorena, con quienes me sigo frecuentando y conviviendo como si el tiempo no hubiese pasado.
Disfruté demasiado esta etapa, la “exprimí” hasta donde me fue posible a lado de mis amigos de la escuela y los que tenía fuera de ella como Yakin, un amigo con el que formé una amistad muy padre llena de confianza y momentos increíbles. Como decía durante esos años comencé a asistir a fiestas, conciertos, salir más seguido, siempre equilibrando mis buenas calificaciones con mi vida social.

Por fin llegué al bachillerato, orgullosamente 35ª Generación de CBTis 86. Definitivamente son a mis años de Bachillerato a los que les debo gran parte de la persona que soy en éstos momentos, los amigos que ahora tengo y varios de mis recuerdos más entrañables.
El día que fui asignada a mi grupo dentro de CBTis fue muy emocionante para mí pues había entrado en el turno matutino aunque desafortunadamente mi mejor amiga quedó en el vespertino, lo cual significaba nuestra “separación”. Para nuestra buena suerte encontró permuta al turno de la mañana aunque no en mi mismo salón, pero al menos seguiríamos viéndonos frecuentemente, y así fue a pesar de lo que varios llegaron a pensar, nuestra amistad pudo más que los horarios distintos y la llegada de nuevos amigos, cada receso una corría al salón de la otra para saludarse y pasar tiempo juntas, en la hora de salida nos esperábamos regularmente para seguir platicando, incluso optamos por hacer que una conviviera con los nuevos amigos y compañeros de la otra, a tal grado que no había forma de mencionar a Sarai sin que Fabiola fuera referente de ella y viceversa. Y todo esto me hace sentir orgullosa de ser capaz, junto con ella, de mantener una amistad a pesar de ciertos obstáculos.
En lo escolar, CBTis significó mucho para mí, más siendo éste el bachillerato al que quise ir desde niña, y el por fin estar en dicha escuela me hacía sentirme realizada.
Conocí a grandes maestros que aportaron demasiado a mi formación, entre los que recuerdo y recordaré demasiado están: la siempre sonriente y motivadora Lic. Guadalupe Gutiérrez Bustos, una maestra que siempre mostró altas expectativas en mi además de brindarme su apoyo cada vez que lo necesitaba; el alegre Ing. Ángel Granados, unos de los más divertidos y mejores maestros de matemáticas de la escuela; el adorable Profr. Hugo Portal. La Lic. Mirna Luz de quien siempre recordaré su vitalidad además de aquel emotivo abrazo de “despedida” el día de mi graduación acompañado de hermosas palabras que sin duda me dejaron claro el afecto que me tiene; el Mtro. José Luis Pineda, con el cual jamás llevé una buena relación, todo lo contrario, pero de quien me llevo grandes aprendizajes tanto académicos como actitudinales. Como podré olvidar al Ing. Jorge Moreno, la Ing. Erika Morales, la Ing. Elisa quienes siempre mostraron ese interés por el buen aprovechamiento de sus alumnos. El Lic. Eduardo Herrera Pinto de león, quien siendo un gran maestro de programación, se distinguió por crear siempre un clima agradable dentro y fuera del salón, su entusiasmo se contagiaba a todos fácilmente; y qué decir del siempre exigente Lic. Alejandro León Vallejo que a base de sus exigencias, en dos semestres, nos hizo avanzar enormemente en responsabilidad calidad de trabajo y empeño, realmente creíamos que era muy duro hasta el día de la última clase con él en la que nos dio unas palabras de despedida que sin duda nos conmovió demasiado pues fue donde por fin entendimos que todo lo que hacía, sus regaños y exigencias, siempre fueron con la mejor intención.
Mi desempeño fue muy bueno durante los tres primeros semestres, en los que incluso me sentía mal por sacar ochos, pero después de un tiempo me vi un tanto rebasada por la diversión al grado de bajar (no demasiado) mis notas.
Como ya mencioné antes, la amistad es rasgo fundamental en mi vida y mi estancia en CBTis no sería la excepción si de hacer amigos se trata. Afortunadamente mi grupo, siempre se distinguió por llevarnos bien entre nosotros, claro que con sus excepciones. Siempre me lleve bien con la mayoría de mis compañeros así como chicos de otros salones, pero los más especiales para mí son: Juan David, un chico con quien he construido una amistad muy linda y de mucha confianza; Montse, a quien conozco desde niñas, pero que fue hasta esta etapa que nos acercamos más; Abihail, tan antipática y sarcástica, pero con quien disfruté de hermosos ratos de pláticas sobre películas, libros e incluso haciendo manualidades y maquillándonos; Luz, “la wera” una chica tan divertida como blanca es su piel y con quien me encantaba pasar el tiempo quejándome de la vida y de los chicos; Lesly, “Pucles” una amiga perfecta para irse de fiesta y salir a divertirse; Edgar, mi eterno crush, que es tan guapo como inteligente y de quien me encanta su forma tan culta de dirigirse ante todos sin dejar de lado lo divertido y juvenil de su edad. También están Toño, Adrián, Víctor Pitalua, Gerardo, David, Joel, que hicieron especiales cada uno de mis días en CBTis.
Pero además de todos ellos, tengo la fortuna de tener en mi vida a los mejores amigos que pueda encontrar, incluyendo a Sarai, personas que sin duda han llegado en el momento más indicado. ¿Quiénes son?:
Alejandro Silva: Mi mejor amigo, lo conozco desde hace año y medio, pero la nuestra es un claro ejemplo de que las amistades no adquieren su valor con los años sino a base de los momentos compartidos, la confianza que existe entre ellos, el cariño, el apoyo, y es precisamente todo eso lo que ha hecho que nuestra amistad sea especial. En el último año, juntos, hemos pasado por un sinfín de experiencias, buenas y malas, que nos han llevado a unirnos más, sobre todo desde el pasado 7 de abril, un día que realmente significa mucho para ambos puesto que en esa fecha, después de una plática demasiado personal, él y yo reforzamos esta amistad. Se ha construido una gran confianza, una unión muy especial que incluso no nos permite dejar de vernos demasiados días sin que uno busque al otro. Simplemente es mi mejor amigo, mi confidente, mi hermano no sanguíneo. Tan es así que ya tiene un lugar especial en mi familia, se ha ganado la confianza de mis papás y su cariño. Y aunque nos celamos mucho, a veces tenemos diferencias y otras personas busquen distanciarnos, nuestra amistad es más fuerte.
Armando Baza: tal vez, el más berrinchudo de mis amigos. Con él he pasado demasiados momentos especiales. Ha sido un gran apoyo para mí en los momentos más difíciles, me cuida y protege de personas que han querido lastimarme. Ambos nos protegemos mucho, hemos llorado y reído juntos. Realmente valoro demasiado mi amistad con él pues a pesar de que nos hemos distanciado un par de veces por diversas circunstancias, al final siempre seguimos unidos, compartiendo secretos, tristezas y alegrías.
Hugo Vite y Nilda: ellos son mejores amigos, así como Alex y yo. Son un par de personitas que a pesar de ser dos años más chicos que yo, siempre han demostrado gran madurez en cosas que realmente son importantes. Son ese toque de alegría extrema en nuestro grupo de amigos además de también ser personas súper confiables. Los quiero muchísimo, son como mis pequeños hermanitos escandalosos.
Adriana: Prima de Sarai, pero que sin duda tiene un lugar especial en mi corazón. Es el tipo de chica prudente y amable que cuida del bienestar de sus amigos, eso no le quita lo divertida y confiable que es.
A todos ellos los conocí en mi paso por el bachillerato y son la muestra perfecta de que no se necesita estar en el mismo salón, grado, escuela e incluso ciudad para tener una fuerte amistad. Han sido mi más grande apoyo durante todo este proceso de adaptación, pues aunque para mí no ha sido fácil adaptarme a un ambiente tan distinto al que estaba acostumbrada, y tan alejada de otros amigos y costumbres, ellos me hacen sentir su cariño, su apoyo, su presencia. Además de que me ayudan a aligerar la nostalgia que siento al no tener cerca a mi mejor amiga ahora, pues después de seis años juntas, ella se mudó a Guadalajara y eso realmente me afectó bastante a pesar de que diario hablemos por Facebook y anteriormente por Whatsapp.


En fin, después de concluir felizmente el bachillerato, llegó la hora de decidir a que me quiero dedicar el resto de mi vida. Realmente dentro de mis planes estaba irme a otro estado en busca de un lugar dentro de alguna carrera como publicidad, diseño, comunicaciones, pero la falta de recursos económicos y el mal comportamiento que reflejé durante algunos años, llevó a mis papás a negarme esa oportunidad. Pensé en varias opciones, realicé exámenes vocacionales y analicé mis intereses y aspiraciones, para decidirme finalmente por la carrera de docente. Considero que mi vocación será adquirida, pues, aunque desde el inicio sentí inquietud por ella e influyó tener familiares dedicados a ésta profesión, el hecho de que antes tuviera pensadas otras opciones, aún en este momento podría llegar a tener dudas sobre mi decisión, ceo que con el paso del tiempo terminaré amando totalmente esta profesión. 

Entre mis gustos personales puedo destacar la lectura de  novelas juveniles, algunas de las que he leído son: 



  • Saga Twilight 
  • Cincuenta sombras de Grey 
  • Cincuenta sombras más oscuras 
  • Cincuenta sombras liberadas 
  • Quiéreme cinco minutos 
  • Quiéreme si te atreves 
  • Quiéreme Bien 
  • Las ventajas de ser invisible, Bajo la misma estrella 
  • Buscando a Alaska 
  • Play 
  • Los Wolfe, la Dinastía 
  • Por trece razones 
  • Para verte sonreír 
  • Gossip Girl 
  • Memorias de un amigo imaginario 



Entre la música que más disfruto escuchar esta la de bandas y cantantes como:



  • Lana Del Rey 
  • Cold Play 
  • Muse 
  • Simple Plan 
  • Los Claxons 
  • Calvin Harris 
  • Café Tacva 
  • Jason Mraz 
  • Bruno Mars 
  • Ximena Sariñana 
  • The All American Rejects 
  • Zoé 
  • Blink 182 
  • My Chemical Romance 
  • Carla Morrison 
  • Natalia La Fourcade 
  • Madonna  
  • Imagine Dragons 
  • Never Shout Never 
  • PXNDX 
  • Motel 
  • Enjambre 
  • División Minúscula 
  • Miranda! 
  • Yeah Yeah Yeahs 
  • Shakira 
  • Hello SeaHorse 
  • Maroon 5 
  • Robbie Williams 
  • Beyonce 
  • Christina Perri 
  • LifeHouse 
  • Mika 
  • 30 Seconds To Mars 
  • Linkin Park  
Amo el café, la fotografía, los días nublados, el chocolate, los atrapasueños, los gatos, los colores negro, rojo, dorado y plateado. 

Esta soy yo... muy yo (: